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JORDI Fluye

Carlos Sánchez

fotógrafo

Stringer

Redactor

“Be Water” (se agua), es algo que me habló un amigo cuando empecé en el Parkour, que para mí era como decir “patata”, no tenía ningún sentido, hasta el momento en que me encontré sólo y sin los amigos, un momento que yo me encontraba lesionado física y mentalmente, allí lo encontré”, comenta Jordan Morillo, luego de practicar alguno de sus saltos en la Plaza de Azca, Madrid.

Jordan Morillo Proaño (22 años) es ecuatoriano, estudiante de diseño gráfico y atleta del Parkour con sede en Madrid.
Quien en una mala caída el 2016, practicando el salto “Gato Preci” del Parkour en Barcelona (ESP), resulta inconsciente y herido del labio superior de la boca y de las tendinitis de ambas muñecas. Y es en esta primera etapa del 2019, que recupera su estado físico y el miedo psicológico al momento de saltar.

A continuación una entrevista que intenta acercarse a la vida de Jordi y su experiencia en el Parkour.

1. Cuéntanos sobre tu incursión en la práctica del Parkour

J. Llevo alrededor de 5 años con el Parkour. Yo lo veía desde pequeñito en las “pelis” y un día con un amigo decidimos bajar a probarlo. Cuando empecé, era mucho más bonito, era más comunidad y no había competición como se ve ahora. Aquella vez, junto con otros “chavales” formamos una pequeña familia, algo que me enamoró. Fue la mejor elección de toda mi vida. A partir de esto, casi todas las elecciones que hecho en mi vida han sido por la existencia del Parkour, porque fue algo que me enseño muchísimas cosas.

2. ¿Qué es lo que sientes al practicar el Parkour?

J. Siento libertad, pasión, amor, fuerza, voluntad, energía. Me siento vivo como tal. Yo creo que en general los humanos estamos hechos para estar en constante movimiento y no estar sentados en unas oficinas, derrochando nuestro tiempo, trabajando para personas que se están aprovechando de nosotros. Todos te miran y te sonríen, sobre todo en el entorno laboral, pareciera que todo esta bien, pero no es cierto te sonríen porque tú estas haciendo que esta gente se haga rica a tu costa te estas dedicando todo tu tiempo y ellos están ganando el dinero por ti. Cuando no debería hacer así, ya que el mundo no esta hecho para estar trabajando, o sea trabajar si, pero para mejorar la sociedad, para mejorarte a ti mismo no para mover la economía, la política. Cuando hago Parkour es que estoy libre hago lo que quiero no hay prohibiciones, no hay reglas, todo es el poder de tu imaginación, todas son las ganas que tú tengas y que puedas llegar donde allí te lo propongas. Todo es corazón y ya esta, mirar para adelante y es lo que me ha servido en la vida.


3. ¿Cómo incide tu caída en tu continuidad dentro del Parkour?


J. En el mundo del Parkour no existe una cosa conocida como nivel, es la dedicación y la entrega que hace uno a la práctica, cada uno va en un proceso propio. A lo mejor, yo llevo 4 años y voy pausadamente y hay otro chico que lleva 2 años y tiene más entrenamiento, entonces por supuesto que tendrá una mejor destreza. Yo, he tenido el problema de la “famosa” caída y muchas lesiones de por medio. A un principio, yo no tenía alguien en quien fijarme sino que lo hacia más por mi cuenta, era algo más alocado e intuitivo, sin mucha técnica. Hoy en día los chicos que han empezado han visto un montón de gente con mucha técnica y han sabido en quién fijarse para poder mejorar.


Ha habido ciertas situaciones como las lesiones y el estudio que han determinado mi camino en esto. Pero, pienso que todo ha sido para mejor mi vida tanto mental como personalmente. Ahora trato de abrir el espacio para poder tener ese tiempo libre y exclusivamente para hacer algo que me gusta y lo disfrute como el Parkour.


Soy una persona la cual se plantea mucho las cosas, me planteo mucho todo lo que hago y lo que hace la gente, es algo que no me deja vivir tranquilo, todo el tiempo preocupado por hacer bien las cosas, preocupado por intentar ayudar a la gente a que sea mejor con este deseo de cambiar el mundo, algo que no todo el mundo hace ó a lo mejor lo hace y no me doy cuenta. Pero, lo hagan o no a mi me gustará siempre aportar un poquito con los valores, con el Parkour o con lo que sea.


4. ¿Cuál es el día a día de Jordi?


J. Me despierto a las 6:45 am todo los días. Voy a clases, tomo un “cafesito”, entro a la ducha e intento coger muchas energía. Pienso que todo los días me espera algo increíble afuera y salgo con muchas ganas. Para luego asistir a las clases del Instituto y aprender todo lo que pueda sobre el mundo del diseño gráfico. Antes, no creía que todo esto me iba a servir, era muy tonto. Pero después de todas las experiencias que he tenido en mi vida, me di cuenta que de alguna forma en mi vida iba a sumar conocimiento.


En seguida me dirijo a toda velocidad a mi casa, almuerzo en 15 minutos , me visto en 5 minutos y, en esos 20 minutos debo estar listo y preparado para ir al trabajo. Un ‘poquito’ de perfume y voy con muchas ganas para el trabajo. Es allí, en la empresa de impresiones gráficas, mi lugar de trabajo, donde intento dar todo lo mejor de mí, para que vean que soy una persona que merece la pena y que tiene entusiasmo. Un todo terreno.


Salgo de trabajar y voy agotado a casa. Estos últimos meses , he estado estudiando no he tenido tiempo para hacer lo que realmente me gusta. Sin embargo, ese “perder el tiempo” al que lo llamaba, me aportó en mis conocimiento en el diseño y en el área laboral. Ahora, que ya he terminado clases volveré con los ejercicios, hacer físico en casa, salir a trotar, entrenar Parkour e ir al Gym hacer acrobacias. Además de esto, ceder un espacio a los amigos y a la familia que siempre me apoyan.


Y en la calle o a donde vaya, siempre que veo alguna persona que necesita ayuda o esta siendo vulnerado sus derechos trato de auxiliar en lo que puedo.


5. ¿Qué es el Be Water y qué significa para ti?


J. No hay nada parecido al Be Water (se agua) que me haya servido más en esta vida. Es algo que me habló un amigo cuando yo empecé en el Parkour, que para mí era como decir “patata”, no tenia ningún sentido, hasta el momento en que me encontré sólo y sin amigos, un momento que yo me encontraba lesionado física y mentalmente, allí encuentro al Be Water. Es algo que me ayudó a descubrir un mundo nuevo. Viene a significar que no hay nada imposible, si tú le dedicas al 100 por ciento todo aquello que te propongas en la vida, todo reventado, es alcanzable, ese es el momento del Be Water. Una motivación interna que me hace pensar en salir adelante. Que existen personas que confían en mí y que no debo fallarles.


Una filosofía que me gustaría que llegue a muchas personas. Y mi modo de expresarlo es a través del Parkour, porque es como yo lo he descubierto y es como lo intentare difundir. Ha habido gente en otras disciplinas que supo comprender y que la supo valorar. Simplemente el decir Be Water para que te vengan todas las ganas y no rendirte ante ninguna adversidad. Es mi modo de vida. Una filosofía que sigo.